Haití recibió este jueves a 161 personas deportadas desde Estados Unidos en el primer vuelo de expulsión de gran escala realizado después del fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los haitianos, una decisión que vuelve a exponer el deterioro de la crisis en ese país y sus consecuencias regionales. El vuelo chárter, operado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE), aterrizó en Cabo Haitiano por las restricciones de seguridad que afectan las operaciones en Puerto Príncipe.
Associated Press reportó que entre los deportados había personas con antecedentes penales y otras con órdenes de expulsión por distintas razones migratorias. El retorno se produce luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos permitiera avanzar con la terminación del TPS para Haití, un programa que protegía a unos 350.000 haitianos y les permitía vivir y trabajar legalmente en territorio estadounidense mientras siguiera vigente.
Aunque la pérdida del TPS no implica deportaciones automáticas para todos los beneficiarios, sí deja a miles de haitianos sin la protección migratoria y sin la autorización de empleo asociada al programa. En ese escenario, el hecho vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta institucional en la isla y obliga a mantener fiscalización sobre el manejo regional de una crisis que sigue creciendo, mientras el gobierno dominicano queda ante la exigencia de ofrecer resultados y explicaciones frente a un entorno cada vez más inestable.
