La Romana, R.D.– En el Segundo Congreso de la Sociedad Dominicana de Neurología Intervencionista y Vascular (SDNINV), la doctora mexicana Liliana Escobar advirtió sobre el valor de la neurosonología para detectar de forma temprana alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral y tomar decisiones clínicas inmediatas ante un accidente cerebrovascular (ACV), un escenario en el que el tiempo define la evolución del paciente.
Durante un taller celebrado en el marco del congreso, Escobar explicó que el Doppler carotídeo y transcraneal permite estudiar en tiempo real la circulación cerebral a la cabecera del paciente, sin radiación ni medios de contraste. Según detalló, esta herramienta no invasiva facilita la caracterización y vigilancia continua de la circulación cerebral en la fase aguda del ictus, lo que ayuda a identificar cambios en el flujo antes de que avance el daño del tejido cerebral.
La especialista indicó que la información obtenida mediante neurosonología sirve de guía para decisiones terapéuticas de reperfusión y prevención secundaria más precisas, oportunas y personalizadas, sin depender solo de imágenes estáticas. Entre las alteraciones que pueden detectarse citó estrechamiento de arterias carótidas y vertebrales, placas de ateroma, oclusiones, estenosis, espasmos en arterias intracraneales, cambios en la reserva hemodinámica y microémbolos. También señaló que la técnica permite evaluar el vasoespasmo cerebral tras una hemorragia subaracnoidea y medir la capacidad de las vías colaterales para sostener el flujo sanguíneo durante un ictus agudo. En las prácticas, los participantes aprendieron la colocación del transductor para examinar los sistemas carotídeo y vertebral y visualizar el interior de las arterias para descartar obstrucciones.
