SALCEDO. — La huelga convocada para este lunes en Salcedo quedó precedida por un amplio despliegue policial y militar que el Frente Amplio de Lucha Popular (Falpo) rechazó por considerarlo una forma de amedrentamiento, aun cuando sus organizadores habían descrito la jornada como “eminentemente pacífica”. Para la organización, la reacción oficial choca con las demandas levantadas en la demarcación y deja abierta una alerta sobre el manejo institucional del conflicto.
Martin Medina, vocero del Falpo, aseguró que nunca antes en la historia del municipio había visto una presencia similar de militares recorriendo distintos sectores de la ciudad. “Nosotros como organización popular, rechazamos lo que consideramos una provocación a la población, ya que el llamado para este lunes es totalmente pacifico, y esta es la repuesta que les dan las autoridades de la provincia a las demandas que estamos planteando, estamos alertando a la población, que cualquier situación que se de en esta provincia durante el llamado a huelga de este lunes, responsabilizamos a sus autoridades”, dijo Medina.
Añadió que, aunque la convocatoria tenía ya más de una semana, los grupos populares no recibieron una llamada para reunirse y buscar una salida a los problemas de la zona. En la tarde del domingo llegaron a Salcedo unidades Swats, Lincens, Acción Rápida y otras tácticas, que desfilaron con drones y armas largas por sectores como Los Mangos, El Matadero, El Cementerio Viejo, San Antonio, Los Bomberos, Los Palitos y El Chucho. Mientras las autoridades sostienen que garantizarán el orden y el respeto a la ciudadanía, el operativo previo coloca en primer plano la exigencia de explicaciones sobre por qué se privilegió la fuerza antes que la interlocución.
