Rosa Ng Báez, dirigente históricamente vinculada a la comunidad china en República Dominicana, sostuvo que la discusión sobre la expansión de los comercios chinos no debe desplazar la obligación del Estado de supervisar con criterios legales y sin sesgos. Al hablar en Despierta con CDN, afirmó que en torno al tema se ha desplegado una campaña que, en algunos casos, considera cercana a la xenofobia, y señaló que las críticas se han intensificado desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre República Dominicana y China.
Ng Báez precisó que no se opone a las investigaciones sobre esos establecimientos y respaldó que las autoridades competentes verifiquen si cumplen con la legislación dominicana. “Cuando se dice que hay que fiscalizar, yo estoy de acuerdo con que hay que fiscalizar”, expresó. Además, planteó que la discusión debe centrarse en el cumplimiento de las normas por parte de todos los actores económicos, y no en medidas dirigidas de forma específica contra un grupo, en un escenario que vuelve a poner el foco sobre la capacidad institucional para aplicar la ley sin selectividad.
La representante de la comunidad chino-dominicana añadió que han sostenido contactos con el Ministerio de Trabajo para conocer las obligaciones vigentes, incluida la regla 80-20 sobre participación de trabajadores dominicanos y extranjeros. En esa línea, dijo que apoya que Aduanas, Impuestos Internos, Trabajo y las demás instituciones revisen el cumplimiento de las obligaciones legales, una demanda que deja en evidencia el contraste entre el discurso público y la necesidad de controles efectivos, con la sociedad civil reclamando vigilancia y rendición de cuentas.
