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Comercio con China reabre presión sobre Abinader por resultados y manejo de la relación exterior

septiembre 14, 2026 · Redactor
Comercio con China reabre presión sobre Abinader por resultados y manejo de la relación exterior
Foto: hoy.com.do

El debate sobre el intercambio con China vuelve a colocar al Gobierno dominicano ante una exigencia de explicaciones: no basta descartar deuda pública si persisten déficits y falta una estrategia que traduzca la relación en beneficios concretos.

La discusión sobre el comercio con China llegó al presidente Luis Abinader en medio de críticas sobre una relación que, según el texto original, algunos buscan cerrar. Pero más allá de ese pulso, los propios datos citados reabren una pregunta de gestión para el Gobierno dominicano: cómo justificar una política comercial que exhibe un déficit acumulado de USD27,755 millones con China entre 2019 y 2025, mientras se insiste en que no existe deuda financiera pública con ese país.

El artículo recuerda que con Estados Unidos el déficit en igual período habría sido de USD34,100 millones, e incluso de US$82,500 si se descuentan exportaciones bajo el esquema de zonas francas. También señala que la deuda pública consolidada de República Dominicana llega a US$83,797.9 millones. Ese contraste desplaza el debate desde la defensa política de China hacia un terreno más institucional: la necesidad de fiscalizar qué resultados concretos obtiene el país, qué estrategia sigue el Gobierno y por qué el discurso oficial se concentra en negar riesgos financieros mientras el desequilibrio comercial sigue sobre la mesa.

La propia comparación del texto subraya que el déficit con Estados Unidos se compensa por turismo, remesas e inversiones, y plantea que eso es lo que el Gobierno debiera buscar con China, descartadas las remesas. Ahí aparece el punto de rendición de cuentas para la administración de Abinader: si China es presentada como una relación estrictamente comercial, la exigencia pasa por explicar cómo se convertirá ese vínculo en turismo, inversión o alivio económico real, en vez de dejar el tema reducido a una defensa reactiva del poder ante las críticas.