El presidente Luis Abinader rechazó la propuesta de hacer obligatoria la enseñanza del creole en las escuelas dominicanas y la calificó de «despropósito», en una reacción que terminó exhibiendo una contradicción dentro del propio oficialismo. La iniciativa fue sometida por el diputado del PRM por Azua, Julio César Beltré, mientras el mandatario aseguró que el proyecto no pasó por la mesa del diálogo ni por el Gobierno ni por su partido.
Durante un encuentro con periodistas en Santiago, en el espacio oficial “LA Agenda Semanal”, Abinader dijo que su interés está en la enseñanza del inglés y marcó distancia total de la propuesta. El episodio, sin embargo, dejó en primer plano la falta de coordinación en torno a un tema sensible de política educativa e institucional, después de que la discusión llegara al debate público sin una posición unificada del bloque gobernante.
El anteproyecto plantea que el creole, junto al inglés y el francés, sea una asignatura obligatoria desde primaria hasta el bachillerato. Según recopilaciones periodísticas citadas en el texto original, la propuesta surge por el incremento de nacionales haitianos que residen y estudian en escuelas del país, así como por los vínculos históricos, comerciales, culturales y migratorios entre ambas naciones. Con la desautorización presidencial, la controversia pasa de la discusión educativa a una señal de desgaste en la gestión política del PRM, obligada ahora a dar explicaciones sobre cómo avanzan iniciativas de alto impacto sin consenso previo.
