Puerto Plata recibió este martes 15 de septiembre cuatro cruceros de manera simultánea en las terminales Taíno Bay y Amber Cove, con 16,714 pasajeros y 5,806 tripulantes, en una operación que la Autoridad Portuaria Dominicana vinculó a un gasto potencial de US$1.67 millones. No obstante, esa cifra parte de un promedio estimado de US$100 por pasajero y no incluye el consumo de los tripulantes, lo que vuelve a colocar el foco sobre la diferencia entre el discurso de éxito y la necesidad de rendición de cuentas sobre el beneficio efectivo que queda en destino.
Según la Autoridad Portuaria Dominicana, en Taíno Bay atracaron el Adventure of the Seas, procedente de Port Canaveral, con 3,739 pasajeros y 1,193 tripulantes, y el Celebrity Beyond, procedente de Miami, con 3,175 pasajeros y 1,419 tripulantes. En Amber Cove, en Maimón, llegaron el Mardi Gras, procedente de Grand Turk, con 5,547 pasajeros y 1,763 tripulantes, y el Carnival Vista, procedente de Port Canaveral, con 4,253 pasajeros y 1,431 tripulantes. La entidad sostuvo que la operación dinamiza transporte, excursiones, gastronomía, artesanía, comercio y otros servicios, en un escenario que obliga a fiscalizar cuánto de ese movimiento se traduce en resultados verificables más allá de la promoción institucional. Hasta agosto de 2026, Taíno Bay acumulaba 800,680 visitantes y proyectaba cerrar el año con unos 1.22 millones de cruceristas, mientras Amber Cove registraba 700,578 pasajeros entre enero y agosto.
La concentración de operaciones confirma el peso de Puerto Plata en la industria, pero también refuerza la presión sobre la gestión turística que encabeza David Collado: el volumen de llegadas y la capacidad operativa exhibidos por las autoridades mantienen abierta la pregunta sobre si el crecimiento que se comunica está siendo acompañado por beneficios medibles para las comunidades y por controles institucionales a la altura del flujo que recibe la provincia.
