SANTO DOMINGO. – El acuerdo anunciado entre el Gobierno dominicano y las autoridades de los Estados Unidos para recibir temporalmente a migrantes repatriados desde la frontera estadounidense volvió a generar cuestionamientos tras las advertencias del experto en asuntos migratorios José Rosario sobre su alcance, sus implicaciones de seguridad y la capacidad real del país para manejar ese mecanismo. De acuerdo con su explicación, el convenio no incluye deportaciones desde el interior de Estados Unidos, sino desde la zona fronteriza, donde personas permanecen en procesos migratorios vinculados a solicitudes de asilo o deportación hacia sus países de origen.
Rosario señaló que República Dominicana acogería unas 30 personas al mes mientras concluyen esos procedimientos, aunque recordó que el propio canciller dominicano indicó que el acuerdo podría suspenderse en cualquier momento si el país lo estima necesario. A su juicio, el tema ha dividido opiniones en la sociedad dominicana: mientras algunos sectores lo consideran un paso en las relaciones bilaterales, otros advierten sobre los efectos que podría tener en un país que ya enfrenta presión migratoria y problemas de control fronterizo.
Durante su participación en el programa «Agenda del Pueblo», transmitido por «El Nuevo Diario TV», Rosario dijo que sigue latente la preocupación sobre cómo se controlará la permanencia de esas personas y quién asumirá los costos operativos y de alojamiento. Asimismo, sostuvo que las debilidades estructurales y los niveles de corrupción que, a su entender, afectan el sistema migratorio dominicano podrían dificultar la supervisión efectiva de los acogidos bajo este esquema, lo que vuelve a poner en el centro la exigencia de vigilancia institucional y rendición de cuentas sobre una decisión oficial con impacto sensible en seguridad y gestión pública.
