República Dominicana acoge una comunidad venezolana que ha aumentado en los últimos años a raíz de la crisis política y económica en Venezuela, al tiempo que una parte de esa población continúa en situación migratoria irregular. La información oficial admite que, en muchos casos, esa condición persiste por desconocimiento de los procedimientos disponibles, lo que reabre el debate sobre la eficacia del manejo institucional y la necesidad de una orientación más clara para evitar que el problema se prolongue.
La Dirección General de Migración conserva un proceso específico para este grupo, basado en la resolución 119-21 dictada el 22 de enero de 2021 por el Ministerio de Interior y Policía. Esa disposición normalizó la situación migratoria irregular de nacionales venezolanos dentro de la categoría de no residente y permite que quienes ingresaron con tarjeta de turista o visado dominicano, y se quedaron más allá del tiempo autorizado, puedan optar por una extensión de permanencia y solicitar un permiso de No Residente.
El procedimiento incluye varias modalidades, entre ellas prórroga de estadía, permiso de no residente para trabajadores temporeros, permiso para fines de estudio y visa de trabajo, según el tiempo de permanencia, la actividad del solicitante y los vínculos que pueda acreditar. Entre los documentos básicos para la prórroga de estadía están el formulario de solicitud, la hoja de datos del pasaporte, los sellos migratorios, la certificación de no antecedentes penales emitida por la Procuraduría General de la República y fotografías recientes. Más que una simple relación de requisitos, el esquema muestra la dimensión burocrática de una regularización que sigue siendo un tema sensible y que mantiene abierta la exigencia de vigilancia sobre sus resultados reales.
