La revelación pública de Jearmanda Ramos reabre el foco sobre una falla institucional que sigue pesando en los casos de violencia de género en República Dominicana: el miedo a denunciar y la desconfianza en las autoridades. La primera finalista de Miss Universo República Dominicana 2025 contó que fue víctima de violencia por parte de un hombre que hoy cumple prisión por quitarle la vida a otra mujer.
En un video publicado en Instagram, Ramos vinculó su experiencia con los 32 feminicidios registrados en el país durante el primer trimestre de 2026 y con el caso de Esmeralda Moronta, asesinada presuntamente por su expareja luego de haber presentado una denuncia ante las autoridades. “No lo hice porque yo sabía que el resultado iba a ser exactamente el mismo: ignorarlo por parte de la Policía”, afirmó al explicar por qué nunca formalizó una denuncia, pese a que recibió amenazas y acoso mediante cuentas falsas creadas por su agresor.
Ramos también sostuvo que otras mujeres habrían sido víctimas del mismo hombre y relató que una de ellas la contactó para emprender acciones legales en conjunto, iniciativa que rechazó por temor a represalias. Además, denunció que después se supo que esa persona tenía conocidos en la Policía que lo ayudaban a hacer ciertos trámites porque él les pagaba. Su testimonio refuerza la presión sobre las autoridades en medio de una secuencia de feminicidios que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad real de protección y respuesta del sistema.
