Con la entrada en vigor en enero de la Ley 47-25 de Contrataciones Públicas, la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) ha planteado la medida como un paso para modernizar el sistema nacional, reforzar la transparencia y hacer más eficientes las compras del Estado. En el Desayuno Listín Diario, encabezado por Miguel Franjul, el director general Carlos Pimentel expuso cómo se está aplicando la normativa y defendió la automatización como eje de los cambios en marcha.
Pimentel sostuvo que la DGCP ha acelerado la automatización de procesos para recortar trámites que antes tomaban meses y reducir los tiempos de respuesta a los proveedores. Como ejemplo, señaló que un proceso que pudo extenderse por tres meses ahora puede completarse en hasta un minuto, con notificación inmediata, y que una solicitud de registro de proveedor pasó de dos días a uno. También aseguró que la institución da seguimiento al 92% del monto que contrata el Estado dominicano.
No obstante, el alcance de esos anuncios eleva la exigencia de fiscalización sobre el sistema de compras públicas, en un terreno especialmente sensible para la transparencia y la rendición de cuentas. Con la nueva ley ya vigente y con la automatización presentada como solución central, la atención queda puesta en que esos avances se reflejen en resultados verificables para proveedores, instituciones y ciudadanía, más allá de la exposición oficial de objetivos y promesas de eficiencia.
