La orden de eliminar el Despacho de la Primera Dama, emitida por decreto por el presidente Luis Abinader el 20 de agosto de 2020, quitó a esa dependencia la estructura física y la disponibilidad presupuestaria con la que funcionó durante casi 20 años. Ante esa realidad, Raquel Arbaje ha echado mano de alianzas público-privadas para procurar la ejecución de iniciativas sociales.
Durante una entrevista este martes con la directiva de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (Amchamdr), Arbaje defendió ese modelo y aseguró que no se trata de un “mero mecanismo de financiamiento”, sino del reconocimiento de que los grandes retos de una sociedad comprometen a todos. Asimismo, afirmó que “ningún país alcanza el desarrollo sostenible sin una sólida alianza entre el sector público y privado”.
Si bien admitió que el Gobierno tiene la obligación “indelegable” de garantizar derechos y servicios básicos, Arbaje reconoció que el Estado “solo no puede llegar a algunos rincones y resolver todas las urgencias con la agilidad con la que puede resolverlo el sector privado”. En medio de lo que definió como la “modestia de los recursos”, indicó que ha optado por administrar la partida del Presupuesto General del Estado y apoyarse en esas alianzas, una salida que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad oficial para sostener por sí mismo programas de carácter social.
