WASHINGTON.- El arresto de la ciudadana cubana Adys Lastres Morera, anunciado por la Administración de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), vuelve a colocar bajo escrutinio los vínculos de personas beneficiadas por estructuras señaladas por Estados Unidos dentro del aparato económico-militar cubano. La medida se produjo después de que las autoridades le revocaran la residencia permanente, al acusarla de colaborar con La Habana y de representar una amenaza para la seguridad nacional.
Según el secretario de Estado, Marco Rubio, Lastres Morera administraba activos inmobiliarios y vivía en Florida mientras, al mismo tiempo, ayudaba al régimen cubano. Rubio informó que fue arrestada este jueves y quedó bajo custodia de ICE. La agencia indicó además que la operación se realizó en coordinación con su división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) y sostuvo que la detenida se benefició de vínculos con el aparato económico-militar cubano mientras residía en Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses identifican a su hermana, Ania Guillermina Lastres Morera, como presidenta ejecutiva de Gaesa, conglomerado controlado por las Fuerzas Armadas de Cuba y sancionado este mes por la Administración de Donald Trump. Washington sostiene que esa estructura controla una parte significativa de la economía de la isla. Aunque ICE no detalló de inmediato cargos penales adicionales, el caso refuerza la presión sobre redes asociadas a entidades sancionadas y reabre la exigencia de vigilancia sobre cómo operan y se benefician sus allegados fuera de Cuba.
