Otras regiones

La obra de Delmira Agustini vuelve a poner el foco en la violencia contra las mujeres

mayo 24, 2026 · Redactor
La obra de Delmira Agustini vuelve a poner el foco en la violencia contra las mujeres
Foto: acento.com.do

La lectura de “La copa del amor” y otros poemas contrapone la idealización amorosa con una biografía atravesada por el control; el silencio y un final violento.

Delmira Agustini Murtfeldt nació en Uruguay el 24 de octubre de 1886 y comenzó a escribir desde muy joven, en un entorno de reserva y bajo la influencia del carácter fuerte de su madre, hasta el punto de hacerlo en secreto. Sus primeros poemas se publicaron a los dieciséis años en revistas como Rojo y Blanco. Figura del posmodernismo en Uruguay, desarrolló una obra de estética erótica e intensa, admirada por Rubén Darío, quien en el prólogo de Los cálices vacíos destacó el impacto de su escritura.

La revisión de su poesía también obliga a observar el contraste entre la exaltación amorosa y la realidad que marcó su vida. Aunque el texto se detiene en poemas como “El intruso”, “Boca a boca”, “La copa del amor” y “Amor” para explicar cómo Agustini idealiza el amor como una experiencia genuina y dolorosa, su historia personal quedó signada por un matrimonio breve con Enrique Reyes, el posterior divorcio y la cita de la tarde del 6 de julio en la que Reyes le disparó en la cabeza.

En “La copa del amor”, la copa aparece como símbolo del cuerpo de la mujer y del alma, dentro de una poética en la que deseo, entrega y sufrimiento conviven. Esa tensión, presente también en el resto de los poemas mencionados, convierte la lectura de Agustini en algo más que un ejercicio literario: deja sobre la mesa una alerta persistente sobre cómo los relatos idealizados pueden convivir con experiencias de dolor y violencia que no deben ser minimizadas.