La violencia feminicida y de género en República Dominicana no se limita a las mujeres adultas asesinadas por sus parejas o exparejas. Aunque en mayo se reportan al menos 8 feminicidios de mujeres adultas, el registro reciente también expone otra cara de la crisis: la de niñas que mueren dentro de dinámicas de abuso de poder, control, violencia machista y deshumanización, muchas veces fuera del foco principal del debate público.
Entre abril y mayo de 2026 se han reportado al menos 4 casos que obligan a revisar esa omisión. El más reciente fue el feminicidio de Abril, de 16 años, quien estaba unida con un hombre de 24. A ello se suman la niña hallada sin vida en una cañada de Los Girasoles, en el Distrito Nacional, presuntamente asesinada por su padre; la niña de seis años asfixiada, presuntamente por su madre, y que habría sido víctima de violencia sexual por parte de su padrastro en San Cristóbal; y la bebé de ocho meses asesinada brutalmente también en San Cristóbal, con fractura craneal y mordeduras, presuntamente a manos de su padrastro.
El cuadro descrito en estos casos refuerza una alerta institucional: la violencia comienza en la infancia y, aun así, muchas niñas siguen sin aparecer siquiera en las estadísticas de feminicidios o de violencia basada en género. Ese contraste entre la magnitud del problema y su limitada visibilidad vuelve inevitable la exigencia de mayor vigilancia, rendición de cuentas y prioridad pública frente a una realidad que atraviesa hogares y comunidades.
