Tras encadenar victorias en elecciones regionales, el primer ministro de India, Narendra Modi, empieza a notar una señal de desgaste desde un frente inesperado: un movimiento satírico viral que convirtió a una cucaracha creada con inteligencia artificial en símbolo del descontento juvenil. El fenómeno, que reunió 19 millones de seguidores en Instagram, expresa la frustración por las limitadas perspectivas económicas, el alto desempleo y el sistema político, en contraste directo con la narrativa de fortaleza que acompaña al oficialismo.
El Cockroach Janta Party, impulsado por Abhijeet Dipke, un posgraduado indio residente en Estados Unidos, apareció después de que el presidente del Tribunal Supremo de India, Surya Kant, desatara indignación al comparar a jóvenes desempleados con «cucarachas» y «parásitos». Aunque después aclaró que se refería a jóvenes profesionales con títulos falsos, la reacción dejó al descubierto la sensibilidad social alrededor de una generación que denuncia ser tratada como vaga mientras afronta la falta de oportunidades reales.
El movimiento se define como la «Voz de los perezosos y desempleados» y plantea demandas como la paridad de género en el parlamento y el gabinete, además de retirar licencias a medios propiedad de Gautam Adani y Mukesh Ambani para abrir espacio a medios «verdaderamente independientes». Economistas citados en el debate advierten que, pese a un crecimiento económico relativamente alto, India arrastra un grave problema de desempleo juvenil, incluso entre graduados universitarios con dificultades para acceder a empleos bien remunerados, una brecha que aumenta la presión sobre el poder y alimenta exigencias de mayor rendición de cuentas.
