El Ministerio de Exteriores de Israel convocó este domingo a la encargada de negocios española en el país, Francisca Pedrós, para una reunión «de aclaración» por la actuación de la policía contra activistas de la Flotilla a su llegada a Bilbao. La decisión coloca al Gobierno español bajo presión diplomática, después de que el director político de Exteriores israelí, Yossi Amrani, acusara de «hipocresía» a las autoridades españolas por condenar el bloqueo naval a Gaza mientras, según su versión, se actuó con violencia contra esos mismos activistas en territorio español.
Los hechos a los que alude Israel ocurrieron el sábado en el aeropuerto de Bilbao, cuando el regreso de activistas españoles de la Global Sumud Flotilla derivó en incidentes y momentos de tensión entre quienes les esperaban y la Ertzaintza, con el arresto de cuatro personas. En ese contexto, Amrani también exigirá explicaciones sobre por qué el Gobierno español «no ha tomado acciones hasta ahora contra el activista de la Flotilla y ciudadano español Saif Abukeshek», detenido en Israel por su participación en la iniciativa y a quien ese país acusa de mantener lazos con Hamás.
Aunque el Ministerio de Exteriores israelí sostiene que las autoridades españolas ejercieron «una violencia grave» y afirma que Israel no utilizó una violencia semejante, los abogados de Adalah, el centro legal que defendió a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en Israel, denunciaron «violencia física y sexual generalizada y sistemática» por parte de las fuerzas israelíes. El cruce de acusaciones deja abierto un escenario de mayor escrutinio sobre la actuación oficial y sobre las explicaciones pendientes ante un episodio que ya escaló al plano diplomático.
