Estados Unidos e Irán avanzaron hacia una extensión de la tregua por 60 días, pero el entendimiento sigue sin cerrarse por la falta de aprobación final del presidente Donald Trump. Según reportes basados en fuentes oficiales y difundidos por Xinhua, el acuerdo se formalizaría mediante un memorándum para sostener el alto al fuego y abrir un canal directo de negociación sobre el programa nuclear iraní.
Las versiones atribuidas a funcionarios indican que los términos quedaron prácticamente definidos tras varios días de conversaciones intensas e incluso que Irán comunicó a los mediadores que estaba listo para firmar, aunque esa información no ha sido confirmada públicamente. Del lado estadounidense, los negociadores entregaron los detalles a Trump, quien optó por no conceder un visto bueno inmediato.
El movimiento es presentado como el avance diplomático más relevante desde el inicio de la confrontación, pero por ahora permanece condicionado por cálculos políticos y estratégicos en Washington. Mientras la Casa Blanca evalúa su decisión, el posible acuerdo sigue en pausa y las diferencias entre ambas partes mantienen abierto un escenario de negociaciones complejas, con un pacto final todavía lejano.
