Nueva York. Donald Trump niega que sean precarias las condiciones de los inmigrantes detenidos en la cárcel Delaney Hall, en Nueva Jersey, y descalifica como “farsantes” a los familiares que protestan, mientras el congresista Adriano Espaillat reclamó la clausura del centro tras una visita de supervisión.
De acuerdo con el texto, los familiares de los detenidos continúan frente a la prisión denunciando condiciones inhumanas, en medio de protestas que en algunos momentos han derivado en violencia. Trump respondió que “Todos están pagados” y sostuvo que se trata de “las mejores instalaciones de este tipo en todo el mundo”, en una postura que choca de frente con las denuncias sobre el trato a los internos.
Espaillat, presidente del Caucus Hispano del Congreso, afirmó haber hallado condiciones deplorables, entre ellas una huelga de hambre, detenidos bajo intimidación, temor a represalias, mala alimentación, servicios médicos “horribles”, hacinamiento y condiciones “crueles, inhumanas e intolerables”. El legislador entró a la prisión en Newark amparado por una orden judicial que obliga a Inmigración a permitir visitas de supervisión congresual sin vigilancia en centros de detención. El reporte añade que unas 300 personas, entre ellas algunos dominicanos, mantienen una huelga de hambre por las condiciones del centro penitenciario.
