La muerte de Katianely Sánchez Solís volvió a colocar el foco sobre la necesidad de respuestas verificables de las autoridades ante hechos violentos que golpean a las familias. La madre de la joven resumió el impacto del caso con una frase devastadora: “El peor regalo de las madres que me han dado”, al referirse al fallecimiento de su hija, encontrada muerta en la carretera Sánchez, en el Distrito Nacional.
De acuerdo con la Policía Nacional, el cuerpo fue hallado en las inmediaciones de una cabaña ubicada en el kilómetro 12 de la carretera Sánchez el domingo 31 de mayo, alrededor de las 5:31 de la mañana, por empleados del establecimiento que observaron el cadáver en un área próxima a las instalaciones. La madre dijo que recibió la noticia a las 7:00 de la mañana y afirmó: “Esto para mí ha sido un golpe muy duro; mi hija me la mataron de una forma muy cruel”.
La institución informó que miembros de la Dirección Central de Investigación (Dicrim), junto a representantes del Ministerio Público, realizaron entrevistas a personas del entorno de la víctima y el levantamiento y análisis de evidencias físicas, testimoniales y audiovisuales recolectadas en la escena. Por ahora, la versión oficial se limita a indicar que ofrecerá mayores detalles conforme avance la investigación, mientras el caso deja abiertas preguntas clave y refuerza la demanda de seguimiento público sobre los resultados de las pesquisas.
