El Partido de la Liberación Dominicana calificó como una señal de alerta institucional la decisión judicial sobre sus dirigentes Gonzalo Castillo y José Ramón Peralta, al asegurar que ratifica lo que ha venido sosteniendo desde hace años: que las acusaciones en su contra no contaban con sustento suficiente para llevarlos a un juicio de fondo. Durante una rueda de prensa encabezada por su secretario general, Johnny Pujols, junto a tres vicepresidentes y otros dirigentes, el PLD planteó que el proceso revela un uso político de la justicia y pone en duda la existencia de un Ministerio Público realmente independiente.
En el documento leído por Pujols, la organización también destacó las consecuencias que esos procesos dejaron en los imputados y sus familias, al señalar que enfrentaron alertas migratorias ilegales, prisión preventiva, campañas de descrédito público, afectaciones económicas, de salud y un profundo sufrimiento personal y familiar. Para el partido, ninguna decisión judicial puede reparar por completo el tiempo perdido ni el daño reputacional y emocional acumulado durante años.
Ese mismo planteamiento fue extendido por el PLD a otros dirigentes descargados por los tribunales después de largos procesos y medidas restrictivas, con lo que subrayó que el debate trasciende los casos individuales. Según expuso, las decisiones recientes obligan a revisar el riesgo que supone para la democracia la utilización política de los mecanismos de justicia y a reafirmar que solo los jueces pueden determinar la culpabilidad o inocencia de una persona.
