Las denuncias de ciudadanos terminaron forzando la clausura de la panificadora San Luis en Dajabón, en un caso que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de vigilancia sanitaria sobre negocios que venden alimentos de consumo diario. Inspectores de la Dirección Provincial de Salud cerraron el establecimiento este lunes, tras verificar alegadas violaciones a la Ley General de Salud 42-01, en un operativo encabezado por el doctor Junior Peña, encargado del Departamento de Salud Ambiental, junto a inspectores del Ministerio de Salud Pública y miembros de la Policía Nacional.
Según las informaciones ofrecidas, la intervención se produjo después de varias denuncias sobre las condiciones en que supuestamente eran elaborados algunos productos. Entre los señalamientos que generaron mayor alarma figura el de personas que afirmaron haber encontrado gusanos en panes comprados en el negocio. La denuncia fue grabada en video y circuló rápidamente, provocando indignación, sorpresa y preocupación entre residentes de Dajabón, que reclamaron una investigación profunda para garantizar la seguridad alimentaria.
«El negocio queda clausurado hasta que se pueda remediar todos los imprevistos que haya», dijo Peña. Mientras las autoridades esperan los resultados de los exámenes correspondientes y avanzan en la investigación para determinar responsabilidades, el caso deja expuesta la presión de la vigilancia ciudadana como detonante de la respuesta oficial y reabre la exigencia de controles más efectivos sobre establecimientos que manejan productos básicos como el pan.
