Santiago. El hallazgo del cuerpo de Sujeidy Arias, de 45 años, en una cañada del barrio Nueva Luz, en el sector Rafey, volvió a colocar en primer plano la demanda de una investigación efectiva y de rendición de cuentas ante hechos violentos que afectan a comunidades vulnerables. La mujer fue encontrada muerta al mediodía del miércoles por residentes de la zona, con signos de violencia y parcialmente cubierta con escombros.
Vecinos sospechan que pudo haber sido víctima de abuso sexual antes de ser asesinada, pero esa versión no ha sido confirmada por las autoridades. Mientras persistía la conmoción, comunitarios describieron a Arias como una mujer trabajadora, colaboradora y tranquila. En tanto, su hija, Elizabeth Toribio, pidió una investigación exhaustiva y advirtió contra señalamientos apresurados, luego de que la pareja de su madre fuera llevada por las autoridades para fines de investigación.
“Yo lo que quiero es que se haga justicia y que encuentren a los verdaderos responsables, que investiguen bien antes de señalar a nadie”, expresó Toribio. Arias dejó cuatro hijos. Al lugar acudieron agentes de la Policía Nacional, unidades del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 y representantes del Ministerio Público, mientras se esperaba al personal del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) para el levantamiento del cadáver y los procedimientos correspondientes.
