El presidente Luis Abinader sostuvo que la estabilidad democrática de la República Dominicana ha dependido de la capacidad de las principales fuerzas políticas para alcanzar consensos en torno a un proyecto nacional común y sostener políticas públicas estratégicas más allá de los cambios de gobierno. Así lo planteó durante la presentación del Informe Regional sobre Desarrollo Humano 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), titulado Democracias bajo presión: Reimaginar los futuros de la democracia.
En ese marco, el mandatario afirmó que la política dominicana ha demostrado «sensatez» al conservar coincidencias en asuntos esenciales y destacó la función de la oposición como mecanismo de control y equilibrio del poder. También aseguró que su administración ha buscado mantener relaciones de respeto con dirigentes de distintas organizaciones políticas y abrir espacios de diálogo para evitar niveles de polarización como los que se observan en otros países de la región.
Abinader atribuyó igualmente a la articulación entre actores políticos, empresariales y organizaciones de la sociedad civil una visión compartida de país orientada al fortalecimiento institucional y al crecimiento económico. En la actividad participaron la representante residente del PNUD en República Dominicana, Ana María Díaz, y la directora regional para América Latina y el Caribe del organismo, Michelle Muschett, en un escenario en el que el propio informe pone el foco sobre democracias sometidas a presión y refuerza la exigencia de vigilancia institucional y rendición de cuentas.
