La vigilia de la Central Nacional de los Trabajadores del Transporte (CNTT) en Santiago puso en la mira el discurso oficial sobre la modernización del transporte. Los choferes denunciaron que ese proceso estaría dejando al margen a quienes durante décadas sostuvieron el servicio tradicional, y advirtieron que radicalizarán su plan de lucha si no reciben respuesta.
Vestidos de negro y con velas encendidas, los manifestantes se concentraron en la plazoleta La Información del Monumento a los Héroes de la Restauración, donde también participaron dirigentes del Movimiento 100X100% con el Pueblo. Allí insistieron en que se sienten fuera de los proyectos de movilidad impulsados por las autoridades, en medio de un contraste que vuelve a colocar sobre la mesa la distancia entre la promesa de transformación y sus efectos reales sobre miles de familias que dependen del concho urbano e interurbano.
En esa misma protesta reiteraron además el aumento de 5, 10 y 25 pesos en el precio del pasaje en Santiago y otros pueblos de la región Norte, con lo que la crisis deja de ser solo sectorial y pasa a tener un costo directo para los usuarios. Juan Marte, presidente de la CNTT, afirmó que la organización no rechaza la transformación del sistema, pero sí que se ejecute sin integrar a los padres de familia que construyeron ese modelo de transporte.
“Nosotros no estamos en contra de la modernidad ni del desarrollo, lo que pedimos es que los padres de familia que construyeron este modelo de transporte durante décadas sean parte de esa transformación y no sean desplazados”, expresó.
Marte cuestionó que, mientras avanzan grandes proyectos de movilidad, los choferes tradicionales sean, según dijo, los principales afectados. Sostuvo que en Santiago el número de conductores del transporte público ha caído de más de 6,600 a alrededor de 4,500 en los últimos años. La protesta deja así una advertencia institucional y política: cualquier plan presentado como avance queda bajo mayor escrutinio cuando se traduce en exclusión, presión sobre el pasaje y explicaciones pendientes del Gobierno sobre sus resultados reales.
