Con la inauguración del túnel de la Plaza de la Bandera y la renovación integral de su entorno, el presidente Luis Abinader puso en servicio este domingo una intervención de RD$3,300 millones que el Gobierno dominicano presenta como una pieza central para disminuir los congestionamientos y agilizar la movilidad entre el Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste y las provincias del Sur. La obra tiene 1.2 kilómetros y cuatro carriles, y permite dar continuidad a la avenida Gregorio Luperón por debajo de la plaza, en uno de los tramos de mayor circulación vehicular de la capital.
En el acto, Abinader ubicó esta infraestructura entre las iniciativas más relevantes de su gestión en materia de movilidad urbana y sostuvo que fue financiada con recursos obtenidos luego de la renegociación del contrato de concesión con AERODOM. “Gobernar también significa respetar el tiempo de los ciudadanos”, dijo el mandatario al atribuirle a la obra efectos positivos sobre los tiempos de desplazamiento, la seguridad vial y la calidad de vida.
El proyecto también fue expuesto como parte de una estrategia más amplia para reforzar la conectividad con la región Sur y apoyar su desarrollo económico. Con esa lectura, el oficialismo convierte la obra en una vitrina de gestión, pero también en un punto de escrutinio sobre resultados concretos en movilidad, uso de recursos extraordinarios y cumplimiento de las promesas hechas desde el poder para resolver el tránsito en el Gran Santo Domingo.
