Danilo Medina salió al paso de la explicación de Luis Abinader sobre la deuda pública y acusó al Gobierno de insistir en una “mentira” al presentar como heredados la mayor parte de los préstamos contratados en esta gestión. A juicio del expresidente, esa versión no encaja con la manera en que se mide el aumento del endeudamiento de un país, por lo que el planteamiento oficial vuelve a poner bajo la lupa el manejo de las finanzas públicas.
El exmandatario afirmó que el pago de obligaciones anteriores no tiene por qué registrarse de forma automática como un incremento neto de la deuda y recordó que todos los gobiernos deben cumplir compromisos soberanos del Estado, no de una administración en particular. Desde esa base, atribuyó el alza del endeudamiento a una gestión ineficiente de las finanzas públicas y aseguró que el Gobierno ha acudido a nuevos préstamos para sostener gastos y cubrir necesidades presupuestarias.
La respuesta del presidente del PLD llegó después de que Abinader reiterara que cerca del 80 % de la deuda contratada durante su mandato ha sido destinada a pagar o refinanciar obligaciones de gestiones previas, sobre todo de administraciones peledeístas. El cruce deja sobre la mesa una demanda política de rendición de cuentas sobre el destino real del endeudamiento y refuerza la presión opositora para examinar una narrativa oficial que intenta explicar el peso de la deuda mirando al pasado, mientras persisten cuestionamientos sobre los resultados de la gestión actual.
