Los resultados de la Consulta Nacional para el Futuro de la Educación Dominicana, presentados por el Gobierno y encabezados por el presidente Luis Abinader, terminaron exhibiendo la magnitud de los problemas que siguen abiertos en el sistema educativo. En el proceso participaron más de 7,000 personas en 120 espacios de consulta en las 32 provincias, con representación de 16 sectores y 408 dominicanos en el exterior.
Entre los hallazgos, el propio ejercicio oficial identificó como principal desafío el bajo nivel de aprendizaje, con 59 %, seguido por la disciplina y la violencia en los centros educativos, con 44 %; la desactualización del currículo, con 40 %; y la calidad de la enseñanza y la formación docente, con 36 %. El diagnóstico también concluyó que el sistema debe prepararse para la inteligencia artificial y las tecnologías emergentes, mientras 56 % de los participantes respaldó fortalecer competencias digitales, innovación, investigación y áreas STEM, junto al pensamiento crítico, la creatividad y la formación en valores éticos y ciudadanos. Durante el acto, Abinader sostuvo que la transformación educativa será clave para duplicar el tamaño de la economía hacia 2036 y afirmó que los aportes servirán para elaborar un anteproyecto de ley que será sometido al Congreso Nacional en la legislatura que inicia el 16 de agosto.
Pero la propia consulta deja instalado un contraste entre el discurso de futuro y las carencias actuales del sistema, por lo que el nuevo paso legislativo queda bajo presión de rendición de cuentas sobre resultados concretos, prioridades reales y capacidad de respuesta del gobierno dominicano ante un problema que la misma consulta oficial reconoce como estructural.
