Miguel Vargas Maldonado, en su condición de presidente del Comité de la Internacional Socialista para América Latina y el Caribe, expresó la preocupación de ese organismo por los anuncios y cambios constitucionales impulsados en Nicaragua, al entender que agravan las restricciones al pluralismo político y al ejercicio de los derechos democráticos. La declaración, difundida por Vargas, toma como referencia las afirmaciones del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, de que no volverán a celebrarse elecciones en ese país.
Para la Internacional Socialista, esa posición profundiza el deterioro de las garantías democráticas y obliga a mantener la fiscalización sobre el poder y sus efectos institucionales. El organismo exhortó a las autoridades nicaragüenses a respetar las libertades fundamentales, liberar a las personas detenidas por razones políticas y garantizar los derechos de los partidos políticos, la sociedad civil, los medios de comunicación independientes y los defensores de los derechos humanos.
También insistió en que un diálogo pacífico e inclusivo, junto a un proceso electoral transparente con participación plena de todas las fuerzas políticas, sigue siendo indispensable para enfrentar la crisis y evitar un mayor costo social para el pueblo nicaragüense.
