La presidenta de la Fundación Vida sin Violencia, Yanira Fondeur, advirtió este jueves sobre una brecha crítica en la respuesta institucional a las denuncias de violencia, al señalar que el momento de mayor vulnerabilidad para una mujer ocurre justamente cuando decide acudir ante las autoridades. Su señalamiento se produjo al referirse al asesinato de Esmeralda Moronta de los Santos, ocurrido el miércoles en Santo Domingo Este a manos de su expareja.
Fondeur sostuvo que, si una víctima denuncia, «se supone que hay un protocolo que se activa enseguida», y remarcó que la prevención depende de todo el sistema de protección, desde el Ministerio Público, la Policía Nacional y la Justicia hasta los medios de comunicación y la sociedad civil. También explicó que las mujeres suelen enfrentar miedo, ansiedad, vergüenza y estrés postraumático al momento de denunciar, mientras persiste el temor a represalias del agresor.
Al abordar la capacidad de respuesta del Estado, afirmó que la protección a las víctimas es una obligación indiscutible, aunque reconoció que con frecuencia se alega falta de personal policial en las fiscalías por razones económicas. En ese contexto, insistió en que toda mujer que busca ayuda debe recibir protección efectiva, una exigencia que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad real del sistema para responder cuando la denuncia ya ha sido presentada.
