La muerte del agente migratorio Snayder Almánzar Mena, de 20 años, volvió a colocar en primer plano las consecuencias de un hecho ocurrido mientras se iniciaban labores oficiales de interdicción migratoria en el Distrito Nacional. La Dirección General de Migración informó que el joven falleció mientras recibía atenciones en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas, luego de resultar herido en el choque registrado la madrugada del domingo 31 de mayo en la intersección de las avenidas Jiménez Moya e Independencia.
De acuerdo con el reporte oficial, Almánzar Mena viajaba en una patrulla mixta integrada por agentes de la DGM y miembros de las Fuerzas Armadas cuando un vehículo Porsche blanco, con tres personas a bordo, descendía a alta velocidad por la avenida Jiménez Moya en dirección norte-sur. Al llegar a la intersección con la avenida Independencia, el conductor, en estado de ebriedad, ignoró el semáforo en rojo e impactó la camioneta doble cabina blanca propiedad de la institución migratoria.
La unidad oficial estaba compuesta por seis agentes de la DGM y cinco miembros del Ejército de República Dominicana. A raíz de la colisión, dos agentes y cuatro militares resultaron heridos y fueron trasladados por unidades del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911. Almánzar Mena sufrió un trauma craneoencefálico, fue sometido a una cirugía de cráneo y falleció a causa de un shock hipovolémico, en un caso que deja como saldo no solo una explicación institucional, sino una tragedia con impacto directo sobre personal desplegado en funciones públicas.
