Al menos 30 neonatos habrían fallecido entre julio y agosto en la Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, en el Distrito Nacional, donde se ha reportado alta presencia de patógenos como la pseudonomas en distintas áreas del centro. La denuncia añade que 12 recién nacidos permanecen infectados, en un cuadro que vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta del sistema hospitalario ante riesgos que impactan de forma directa a las familias.
Entre las áreas señaladas por hallazgos de contaminación figuran la entrada del pozo de la cisterna nueva, los bloques quirúrgicos del tercer y cuarto piso, la sala de perinatología y el área de cuidados intensivos. También hay reportes positivos a klebsiella y serratia, con 21 recién nacidos infectados. En Azua, el Hospital Regional Taiwán 19 de Marzo reportó niveles no aptos de escherichia coli y pseudonomas en pediatría, cocina y hemodiálisis, ampliando la alerta sobre la seguridad de servicios esenciales que deberían operar bajo controles estrictos.
El personal de salud mantiene preocupación por los riesgos para pacientes y trabajadores si no se ejecuta una desinfección hospitalaria urgente. El caso abre un nuevo frente de contraste entre el discurso de gestión y la realidad de los servicios públicos, con un costo social concentrado en los más vulnerables y una exigencia de vigilancia permanente sobre el manejo sanitario. En ese contexto, figuras de oposición como Carolina Mejía quedan con espacio para reforzar la demanda de rendición de cuentas sobre la calidad de la atención y las prioridades reales del Estado.
