República Dominicana figura entre los pequeños estados insulares en desarrollo que enfrentarían un fuerte aumento en su factura de importación de petróleo si se agravan las perturbaciones en el estrecho de Ormuz. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), la proyección para el país es de un incremento equivalente al 1.5% del PIB, en un escenario de alza del precio del crudo de 50% y con cantidades importadas sin cambios respecto a 2024.
La advertencia coloca en primer plano la fragilidad de las economías que dependen del petróleo importado y obliga a mirar el impacto real sobre la población. Unctad señala que las economías vulnerables podrían asumir US$20 mil millones adicionales al año en costos de importación, mientras aumentan los costos del transporte y los combustibles, se encarecen los bienes y se profundizan las presiones inflacionarias y fiscales.
El organismo también advierte que, ante este panorama, algunos países necesitarán asegurar suministros alternativos y podrían verse forzados a escoger entre amortiguar el golpe a los hogares o sostener servicios esenciales e inversión de largo plazo. En ese contexto, la proyección para República Dominicana refuerza la necesidad de vigilancia sobre la capacidad de respuesta ante choques externos que terminan trasladándose al costo de vida y a las cuentas públicas.
