Santiago Rodríguez. El avance de la presa Boca de los Ríos (Guayubín) contrasta con la incertidumbre que siguen enfrentando las familias desplazadas, que denuncian lentitud en la construcción de las viviendas destinadas a su reubicación en San Ignacio de Sabaneta. Mientras el Gobierno y la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid) anuncian la inauguración de la obra para diciembre, decenas de comunitarios continúan esperando por las casas prometidas.
Los afectados aseguran que el proyecto habitacional marcha “a paso de tortuga” y califican como una burla la escasa presencia de obreros en la construcción. Según denuncian, apenas se observan dos y tres empleados laborando, una situación que, afirman, refleja falta de interés y compromiso para resolver el problema de las familias desplazadas.
Segun informaciones ofrecidas por la propia Egehid, en agosto estaría lista solo la parte gris de las viviendas y para diciembre apenas habría 54 casas construidas, pero sin servicios básicos ni obras complementarias. Los comunitarios sostienen que primero debieron levantarse las casas y completarse la reubicación antes de avanzar hacia la inauguración de la presa, y advierten que una institución del Estado estaría vulnerando derechos fundamentales, además de compromisos asumidos en el acuerdo firmado el 17 de marzo de 2021 y en el estudio de impacto ambiental del proyecto.
