La audiencia contra el exprocurador Jean Alain Rodríguez y compartes fue recesada para el próximo lunes por el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, en un proceso en que se les acusa de integrar un entramado de corrupción que habría estafado al Estado con RD$ 6,000 millones. El aplazamiento ocurrió en una jornada marcada por incidentes planteados por la defensa, en un caso que sigue sin avanzar al ritmo que demanda su dimensión institucional.
El debate volvió a centrarse en un punto que ya se creía zanjado: la utilización del sobrenombre “Medusa” en la acusación. La defensa de Rodríguez alegó que ese término sigue figurando pese a la sentencia TC/0225/25 del Tribunal Constitucional, dictada el 30 de abril de 2025, que prohíbe al Ministerio Público y sus dependencias emplear sobrenombres o motes como “Operación Medusa”, “Antipulpo” o “Calamar” en expedientes judiciales, documentos oficiales y medios de comunicación.
De acuerdo con Carlos Balcácer, integrante del consejo de defensa del exfuncionario, el TC dispuso la nulidad para quien utilice ese término en este u otro proceso. La defensa asegura que la Procuraduría General continúa usándolo, lo que a su juicio vuelve nula la acusación, y además rechazó que se esté invocando la extinción de la acción pública. El episodio vuelve a poner bajo escrutinio el manejo procesal del caso y el contraste entre la promesa de una persecución efectiva y los tropiezos que mantienen retrasada una causa de alto interés público.
