Tras dos años y medio de ejecución, el proyecto Cacao Trace cerró con 740 productores de cacao capacitados, por encima de la meta prevista de 700, en un escenario en el que el sector dominicano necesita acelerar su adaptación a las nuevas reglas del mercado europeo sobre productos libres de deforestación. La iniciativa fue desarrollada por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD) y Fundación CODESPA, con financiamiento de la Unión Europea, y trabajó con pequeños productores y organizaciones de Monte Plata para prepararlos frente al Reglamento (UE) 2023/1115.
Más allá de la formación en producción sostenible, buenas prácticas agrícolas, trazabilidad, comercialización y gestión económica y financiera, el proyecto dejó sobre la mesa la necesidad de coordinar a productores, exportadores, instituciones públicas, empresas privadas y organismos de cooperación para poner en marcha el primer Protocolo País para el Cumplimiento del Reglamento (UE) 2023/1115 en el subsector cacao. El Ministerio de Agricultura oficializó ese protocolo mediante la Resolución núm. 2026-38 y lo presentó al sector el 26 de junio, como una señal de que el cumplimiento ya no puede quedarse en el plano declarativo, sino apoyarse en mecanismos verificables.
A la vez, se creó una plataforma digital basada en tecnología blockchain para fortalecer la trazabilidad y la transparencia de la cadena de valor del cacao. La herramienta busca documentar el origen y las condiciones de producción, en un paso que somete a mayor escrutinio institucional a toda la cadena y reafirma que, frente a mercados más exigentes, la competitividad del cacao dominicano dependerá de controles efectivos y seguimiento real, no solo de anuncios sectoriales.
