La muerte de Esmeralda Moronta en Santo Domingo Este, a manos de su expareja, seguida del suicidio del agresor, volvió a colocar el foco sobre la capacidad de respuesta de las instituciones encargadas de atender denuncias por violencia de género. La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, dijo respaldar la investigación exhaustiva abierta por la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso Gómez, para establecer si la Unidad Integral de Atención a la Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales agotó los protocolos correspondientes, luego de que la víctima hubiera presentado una denuncia.
Reyes afirmó que el Ministerio de la Mujer mantiene disponibles sus mecanismos de apoyo y asistencia, entre ellos 50 oficinas en el país, la línea *212, la Línea Vida del Ministerio Público y el sistema 911. No obstante, el caso ha intensificado la demanda de explicaciones sobre qué ocurrió después de la denuncia y si los canales institucionales activaron a tiempo la protección prevista para evitar una tragedia.
Durante sus declaraciones, la funcionaria reconoció la rabia y el dolor que generan los feminicidios y sostuvo que ninguna cifra puede justificar la pérdida de una mujer. Mientras se esperan los resultados de la investigación, el caso refuerza la presión pública para que las autoridades rindan cuentas sobre la efectividad real de los protocolos y del sistema de atención a víctimas.
