El caso del exdirigente oficialista Yamil Abreu Navarro volvió a colocar al PRM bajo presión luego de que el diputado Luis Gómez respondiera a los cuestionamientos de la oposición y afirmara que, si Abreu tiene información que revelar, debe hacerlo “sin importar quiénes puedan resultar involucrados”. La declaración, lejos de cerrar el debate, refuerza la exigencia de rendición de cuentas sobre un expediente que sigue golpeando al oficialismo.
Abreu Navarro, exdirigente del PRM, fue extraditado a Estados Unidos en octubre de 2020 para responder por cargos relacionados con el narcotráfico internacional. El pasado viernes salió de prisión en ese país, tras permanecer seis años privado de libertad luego de admitir su participación en los hechos que se le imputan por traslado de sustancias controladas. Obtuvo libertad condicional bajo una fianza de 350,000 dólares, aproximadamente 21 millones de pesos.
En su respuesta, Gómez defendió la gestión del presidente Luis Abinader frente al narcotráfico y aseguró que las incautaciones y operativos muestran esfuerzos del Gobierno. Pero el pronunciamiento se produjo en medio de señalamientos de la oposición sobre el financiamiento de las campañas del PRM y presuntos actos de corrupción, un contraste que mantiene abierto el flanco de fiscalización sobre el partido oficialista y sobre las explicaciones pendientes alrededor del caso.
