El obispo de la Diócesis de La Altagracia Nuestra Señora de la Altagracia en Higüey, Jesús Castro Marte, afirmó que no existe en el país un legado jurídico-legislativo que haya sido «manoseado y zarandeado» más que el nuevo Código Penal dominicano. En un mensaje publicado en su cuenta de X, señaló que la pieza fue resultado de años de consensos, estudios y adaptaciones, pero que aun después de su promulgación por el Poder Ejecutivo sigue bajo ataque antes de su entrada en ejecución, prevista para el 6 de agosto de 2026.
Castro Marte sostuvo que, tras cientos de acuerdos y contraacuerdos, la reforma enfrenta nuevas objeciones, en especial por el artículo 37, mientras a su juicio se deja de lado el alcance de los cambios incorporados. Entre ellos mencionó más de 70 nuevos delitos, penas acumulativas para delitos superiores y la penalización del sicariato, el tráfico de personas, los ataques con ácido del diablo, el ciberbullying, el acoso, la violencia económica y la difusión no consentida de imágenes íntimas.
También destacó que el texto permite penalizar a empresas o personas jurídicas, incorpora el delito de invasión y endurece las condenas por invasión de propiedades privadas. En ese contexto, pidió al Tribunal Constitucional que, si recibe acciones contra la norma, actúe con «entereza y fe firme», en una controversia que mantiene abierta la exigencia de vigilancia institucional sobre una de las reformas legales más sensibles de los últimos tiempos.
