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Choque petrolero expone fragilidad fiscal: factura energética sube US$ 900 millones y presiona el bolsillo dominicano

mayo 26, 2026 · Redactor
Choque petrolero expone fragilidad fiscal: factura energética sube US$ 900 millones y presiona el bolsillo dominicano
Foto: acento.com.do

El Banco Central advierte que el país cerrará 2026 con US$ 5,400 millones en gasto energético, mientras el Gobierno subsidia combustibles, recorta RD$ 40,000 millones del gasto y la inflación ya rebasa la meta oficial.

República Dominicana cerrará 2026 con una factura energética de US$ 5,400 millones, unos US$ 900 millones por encima de lo presupuestado por el Gobierno al inicio del año, según el Banco Central. El alza responde al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que redujo la producción de los principales exportadores del Golfo Pérsico y empujó los precios del crudo. Para un país que importa prácticamente el 100% del petróleo que consume, el impacto no se queda en los mercados internacionales: se traduce en presión fiscal inmediata y en mayor costo de vida.

El cuadro interno ya refleja ese golpe. La gasolina premium se mantiene en RD$ 323.10 por galón, congelada por el Gobierno en la fijación del 22 de mayo mediante un subsidio de RD$ 1,588.5 millones. Al mismo tiempo, la inflación interanual llegó a 5.11% en abril, por encima del límite superior de la meta del Banco Central, y el 62.9% de los dominicanos califica la situación económica como mala o muy mala, de acuerdo con la más reciente encuesta Gallup. El resultado es un escenario en el que contener precios exige más gasto público, mientras los hogares siguen sintiendo el deterioro.

El propio análisis oficial del Banco Central, titulado «República Dominicana ante un choque petrolero de naturaleza incierta», describe un mercado internacional bajo fuerte tensión por los ataques a infraestructura energética y la interrupción parcial del tránsito por el Estrecho de Ormuz. En ese contexto, la nueva presión sobre combustibles, inflación y presupuesto coloca bajo escrutinio la capacidad de respuesta del Gobierno ante una economía altamente dependiente del petróleo importado y con márgenes cada vez más estrechos para absorber el impacto sin trasladarlo a la población.