La clausura temporal del restaurante Macedonia, en Juan Dolio, luego de una inspección del Ministerio de Salud Pública que encontró incumplimientos a las normas sanitarias, puso nuevamente sobre la mesa la capacidad de vigilancia y respuesta de las autoridades frente a riesgos que terminan afectando a ciudadanos.
La medida se tomó mientras sigue la investigación por la muerte de Juliza Serrán Guzmán, de 50 años, y su hijo Jodin Noel Cornelio, de 22, hallados sin vida en un apartamento de Piantini, en el Distrito Nacional, después de presuntamente haber consumido alimentos en ese establecimiento. En ese mismo hecho también resultó afectada Carolín Milagros Pérez, de 22 años y pareja del joven, quien permaneció ingresada en estado delicado en un centro de salud privado y luego recibió el alta médica.
Aunque Salud Pública indicó que las pesquisas continúan abiertas y que espera los resultados de las autopsias para determinar las causas de ambos fallecimientos, el cierre preventivo por irregularidades sanitarias deja en evidencia un problema ya detectado por los inspectores y refuerza la exigencia de explicaciones claras sobre los controles aplicados antes de que el caso escalara a una tragedia.
