Al celebrar su 63 aniversario y el Día Nacional de la Empresa Privada, el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP) puso de relieve el papel decisivo del sector privado en la economía dominicana y abrió una discusión de fondo sobre institucionalidad, libertad económica y condiciones para producir. En su discurso, su presidente, Celso Juan Marranzini, insistió en que el sector privado no debe entenderse como un espacio limitado a las grandes empresas, sino como una realidad que incluye a quienes emprenden, invierten, innovan y crean oportunidades en el país.
Marranzini afirmó que el sector privado representa “el 85 % del PIB, 90 % de las inversiones y 86 % de los empleos de la Republica Dominicana”, y defendió la libre empresa como el derecho de cualquier ciudadano a transformar esfuerzo en progreso. Al repasar el origen del CONEP, recordó que la organización surgió para defender esa libertad y promover una sociedad democrática, abierta, institucional y capaz de generar oportunidades para todos.
Además, la intervención se dio en un contexto que el propio dirigente empresarial describió como una etapa de profundas transformaciones económicas y geopolíticas, en la que la seguridad económica ha pasado a ocupar un lugar central. Ese planteamiento vuelve a situar el foco sobre la necesidad de reglas estables, vigilancia institucional y resultados concretos, más allá del discurso, en un país donde el grueso de la producción, la inversión y el empleo descansa sobre la actividad privada.
