Un nuevo incendio forestal afecta una zona montañosa de Constanza, esta vez en el área de Cañada Seca, donde las llamas provocaron una enorme humareda y mantienen en alerta a los comunitarios. Según las informaciones preliminares, el fuego habría comenzado tras el impacto de un rayo, lo que obligó a movilizar unidades de bomberos forestales para intentar contener su avance.
La recurrencia del problema vuelve a colocar bajo escrutinio la capacidad de respuesta y seguimiento en una zona ambientalmente sensible. Las autoridades informaron sobre el desplazamiento de equipos para evitar que las llamas se extendieran hacia otros puntos de la montaña, pero hasta ahora no han ofrecido detalles sobre personas afectadas ni sobre la magnitud de los daños ocasionados por el incendio. El siniestro ocurre apenas dos semanas después de otro incendio forestal en el Parque Nacional Valle Nuevo, también en Constanza, donde los organismos de respuesta trabajaron durante 36 horas ininterrumpidas para controlar las llamas.
Tras ese episodio, el biólogo y ambientalista Yohan Núñez advirtió que los períodos con pocas lluvias aumentan la vulnerabilidad de los ecosistemas por la acumulación de vegetación seca, un factor que mantiene la alerta sobre los bosques y fuentes de agua de la zona.
