Los abogados Alexis Mateo y Bolívar Castillo afirmaron que su cliente, el comerciante Luis Eduardo Aristy (Edward), no se encontraba en el lugar donde fue ultimada su expareja y abogada Leidy Soto Cáceres, en San José de Ocoa. Según expusieron, Aristy estaba en una construcción y, a través de ellos, sostuvo que hubiese querido estar allí “para evitar esta fatal tragedia” que dejó sin madre a sus tres hijas y a una hijastra.
La defensa también indicó que Aristy y Soto Cáceres tenían aproximadamente ocho meses separados y que desconocen por qué ella se presentó en la vivienda del sector Los Maestros de Ocoa, donde fue herida de arma blanca en un hecho que se le imputa a Adriana Cuello Minyetty. Los propios abogados subrayaron que ese punto está “en proceso de investigación de la Fiscalía”, una precisión que mantiene el foco en el curso oficial de las indagatorias más allá de la versión presentada por la representación legal. En su declaración, los juristas insistieron en que Aristy está “totalmente devastado” por lo ocurrido, enviaron pésame a los familiares y amigos de la víctima y defendieron que nunca se descuidó de la manutención de sus hijas, al señalar que los pagos se honran los días 30 de cada mes y que el último fue realizado el 25 de agosto.
También pidieron al pueblo de Ocoa y Sabana Larga actuar con cuidado ante el dolor que atraviesa la familia Soto Cáceres, mientras el caso sigue bajo investigación y con la demanda de que toda la verdad salga a la luz.
