La contaminación del río Ozama y las inundaciones que impactan al Distrito Nacional y al Gran Santo Domingo vuelven a evidenciar la carencia de una política medioambiental y de educación sobre el manejo de los residuos sólidos. Así lo plantearon el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (Insaproma) y la fundación Fundoamor, que atribuyen esa situación al Gobierno central y a los ayuntamientos.
Las dos entidades hicieron la advertencia al anunciar una gran feria del reciclaje en Santo Domingo Este, en el Club de Los Billeteros, con la que procuran rescatar el río Ozama mediante economía circular y la transformación de lilas y residuos sólidos en muebles, carteras y artesanías. Euren Cuevas Medina, director ejecutivo de Insaproma, y Franklin Tamayo, de Fundoamor, sostienen que la recolección y transformación de desechos también puede generar oportunidades económicas para las comunidades.
Tamayo expuso que los gobiernos locales tienen el deber de impulsar el reciclaje para asegurar un medio ambiente y ríos libres de contaminación. Cuevas Medina, de su lado, advirtió que los residuos continúan llegando al Ozama y recordó que, de 11 mil toneladas de desechos que se producen en el país, 4 mil se depositan en Duquesa, mientras el resto termina en cañadas que desembocan en el río y luego en el mar. También indicó que la basura arrojada en calles y avenidas obstruye filtrantes e imbornales, lo que agrava las inundaciones cuando llueve, en contraste con la magnitud del problema y la falta de resultados efectivos en su manejo.
