Nuevas denuncias de ciudadanos afectados por robos en actividades multitudinarias volvieron a poner en duda la respuesta de las autoridades frente a hechos que, de acuerdo con los reportes, no serían casos aislados. Las víctimas señalan la presunta actuación de grupos organizados dedicados a sustraer carteras, teléfonos celulares, dinero en efectivo y documentos personales durante eventos masivos en distintas zonas del país.
La preocupación se intensificó luego de una ceremonia de graduación celebrada recientemente en Nagua, provincia María Trinidad Sánchez, donde varias personas afirmaron haber sido víctimas. Uno de los graduandos contó a Diario Libre que su madre resultó afectada durante el acto. “No quiero que vuelva a suceder que un día tan bonito, como algo familiar, como una graduación, como un logro, se termine traumatizando familias como lo hizo con la mía, que me arruinó el día”, dijo. Entre los perjudicados figura una mujer a la que le sustrajeron su cartera con dinero en efectivo, tarjetas bancarias, documentos personales y un teléfono celular. Después, los denunciantes indicaron que recibieron notificaciones de consumos hechos con las tarjetas robadas, lo que permitió ubicar algunos de los establecimientos donde fueron utilizadas.
Según los testimonios, al menos otras cinco o seis personas presentes en la graduación habrían sufrido hechos similares. Los afectados aseguran que disponen de imágenes captadas por cámaras de seguridad de comercios donde fueron usadas algunas de las tarjetas, en las que se observa a varias mujeres presuntamente vinculadas con los hechos, material que esperan entregar a las autoridades para fines de investigación. La denuncia también alcanza a Barahona, donde se reportó otro caso, en un escenario que refuerza la exigencia de vigilancia y resultados ante delitos que impactan directamente a familias en actividades públicas.
