La detección de seis paquetes de marihuana ocultos en un portaplanos en el Aeropuerto Internacional de las Américas José Francisco Peña Gómez volvió a poner bajo la lupa la presión del crimen organizado sobre las terminales de entrada al país y la necesidad de mantener vigilada la respuesta oficial. El operativo estuvo a cargo de agentes de la DNCD, miembros del Ministerio Público y personal de apoyo del CESAC, con asistencia de inspectores de Aduanas, luego de que se identificaran imágenes sospechosas en una caja de cartón llegada desde Miami, Estados Unidos.
En el interior del envío, las autoridades hallaron un tubo plástico escondido dentro del portaplanos con los seis paquetes del vegetal, embalados en fundas plásticas transparentes y negras, con un peso aproximado de siete libras. De acuerdo con la DNCD, el manifiesto de envío señalaba como destinatario a un hombre que fue arrestado recientemente cuando salía de una plaza comercial en el Distrito Nacional tras acudir a retirarlo, y al momento de su detención le ocuparon otros paquetes con la misma sustancia.
El Ministerio Público y la DNCD dijeron que continúan las investigaciones para ubicar a otros posibles implicados, en un escenario en el que aseguran haber reforzado las labores de interdicción en terminales aéreas y portuarias frente a nuevas modalidades del crimen organizado. Más que cerrar una operación, el caso vuelve a reabrir la exigencia de vigilancia y de rendición de cuentas sobre la efectividad de esos controles.
