La detención de Estiven Manuel Ramírez Ogando, alias “El Pitbull”, de 19 años, se produjo después de que la Policía Nacional lo señalara por su presunta participación en al menos siete robos y asaltos cometidos en Villa Juana y zonas cercanas del Distrito Nacional. El operativo tuvo lugar en la avenida Padre Castellano, en el Ensanche Luperón, y deja ver el efecto acumulado de hechos delictivos que, según los reportes, impactaron a ciudadanos en distintos puntos de la capital.
Según los informes policiales, Ramírez Ogando era perseguido por varias denuncias relacionadas con robos a mano armada y asaltos ocurridos entre marzo y mayo de este año, en áreas próximas a las avenidas Máximo Gómez, John F. Kennedy y 5to Centenario, además de la calle Seibo de Villa Juana. Entre las víctimas aparecen personas interceptadas mientras caminaban, se desplazaban en motocicletas o salían de sus lugares de trabajo, a quienes despojaron de teléfonos celulares, dinero en efectivo, documentos personales, tarjetas bancarias y prendas de valor mediante intimidación con armas de fuego y armas blancas.
La Policía informó que el detenido admitió su presunta participación cuando fue entrevistado sobre las denuncias y que permanece bajo control del Ministerio Público para los fines legales correspondientes. Más allá del arresto, el caso vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas sobre la capacidad de las autoridades para impedir que una secuencia de asaltos de esta magnitud se extendiera durante meses antes de concluir con una captura.
