La Habana. Miguel Díaz-Canel admitió ante el Comité Central del Partido Comunista que la economía cubana, sumida en una crisis profunda y sometida a un bloqueo petrolero estadounidense, requiere «cambios urgentes y necesarios», en una señal que refleja la dimensión del deterioro y la presión sobre el Gobierno para mostrar resultados concretos.
En una sesión extraordinaria transmitida el jueves, el comité aprobó un paquete de reformas orientado a una mayor apertura económica en la isla, aunque por ahora no se conocen todos sus detalles. De acuerdo con lo informado, las medidas pretenden abrir más sectores a la inversión privada, atraer capital de cubanos en el exterior, reducir la participación del Estado y otorgar mayor autonomía a las empresas públicas.
Díaz-Canel afirmó en su intervención que algunas decisiones «no tendrán consenso absoluto, pero son impostergables» y reconoció, además, que parte de los obstáculos no procede del exterior. «Hay trabas que no vienen de afuera, ni del bloqueo (estadounidense). Hay lentitud, burocracia, normas que frenan al que quiere producir», dijo. También defendió una transformación económica «profunda y ágil», con estabilización macroeconómica, incentivos a la apertura productiva y protección social focalizada, mientras la Asamblea Nacional del Poder Popular fue convocada de urgencia para aprobar las reformas.
