La demanda de coco en República Dominicana aumenta a un ritmo de 10% anual, mientras la producción local apenas crece 2%, una diferencia que vuelve a poner en duda la capacidad de respuesta del país en un mercado que todavía tiene margen para expandirse. En la primera Cumbre del Coco “DominiCoco 2026”, el presidente ejecutivo de la Junta Agropecuaria Dominicana (JAD), Osmar Benítez, planteó que para aprovechar ese escenario es necesario elevar la producción, reforzar la organización del sector y desarrollar una industria que permita sacar más provecho tanto al coco fresco como a sus derivados.
Benítez afirmó que República Dominicana podría llegar hasta US$300 millones en exportaciones, aunque el contraste entre el ritmo de la demanda y el de la siembra deja ver una oportunidad que sigue por detrás de su potencial. “¿Qué nos dice eso a nosotros en el país? Que hay espacio para ser parte de eso, que debemos acompañar al mercado”, expresó. “Un 2% apenas estamos sembrando, cuando la demanda está creciendo por encima del 10%”, añadió.
Dijo además que ya es posible encontrar coco fresco dominicano en supermercados de Florida y Nueva York, pero advirtió que el desafío sigue siendo mayor al compararlo con el avance de otros competidores. Citó que la producción mundial de coco rondó en 2024 los 65 millones de toneladas y que Indonesia, Filipinas e India reúnen alrededor del 70% del comercio global. También señaló que India creció 38% interanual, Vietnam 46% en coco fresco e Indonesia más de 55%, en un mercado del coco fresco que ya se acerca a US$2,000 millones y que gana impulso por el interés de los consumidores en el agua de coco y otros productos naturales.
